viernes, 23 de agosto de 2013

Canadá: Los bosques de coníferas de Alberta, regalo de vida


Bosque de coníferas en las Montañas Rocosas.

Por Nila Capetillo
Fotos: María Barton y la autora

La bella provincia de Alberta, situada al oeste de Canadá, es uno de los territorios del país norteamericano que posee gran cantidad de extensas llanuras principalmente  al sur,  mientras  los tupidos bosques se ubican  más al norte…Las Montañas  Rocosas se encuentran al suroeste de Alberta. Compartiendo espacio con la provincia British Columbia está el Monte Columbia, que  alcanza los 3,747 metros de altitud,  glaciar que recibe cada año miles de visitas,  entre abril y octubre.
El cálido y a la vez fresco  verano de  esta región de  Alberta nos permitió disfrutar de los Parques Nacionales de Jasper y de Banff, este último declarado por la UNESCO, Patrimonio de la Humanidad,  sitios internacionales de estimada hermosura  y conservación de plantas vírgenes, que conforman un atractivo paisaje natural  con tupidos bosques, cuyos árboles se elevan como gigantes , resistentes a las bajísimas temperaturas  cuando llega  el crudo invierno.

Chateau Lake Louise
El grupo inicia la marcha  por el  estrecho sendero montaña arriba, hay señales de aviso  que anuncian tener cuidado pues hay animales muy cerca..Yo decido  no proseguir, se debe  andar una hora y  media  aproximadamente,  para encontrarse en lo alto con  Tea House del Lago Agnes, que está en lo alto  de  las montañas que rodean al Lago Louise,  en el Parque Nacional de Banff. Aprovecho  la parada para contemplar el Lago Louise, su agua cristalina de color verde esmeralda,  disfruto la alegría  de los niños,  la astucia de las ardillas que no pierden la oportunidad de llevarte un pedazo de pan,  en la orilla oriental del Lago los   perros se dan su baño en  el agua fría. Por su parte los fotógrafos se dan banquete con  la vista  preciosa que nos brinda la naturaleza, con amplios  cesped y  arreglos florales que exhiben los jardines  del  Chateau Lake Louise, hotel  que conserva una de las  partes del Castillo original construído hace 100 años,  en una de las orillas del Lago Louise y frente al Glaciar Victoria..Aquí abunda tanto el pino como sus primos hermanos, con fecha de nacimiento, según los entendidos en este tema,  de hace cientos de miles de años. Por eso tanto el pino como sus parientes,  están considerados   como una de las plantas más antiguas del universo, constituyen unas 6 familias y cientos de especies. 
Jardines del Chateau Lake Louise

Oso en su habitad
Tanto en Jasper como en Banff  se pueden observar variedad amplia de pájaros, entre ellos gorriones, ardillas por doquier, alces, osos negros, zorros, lobos…más la presencia de mosquitos y otros insectos. Los Parques Nacionales de Canadá son vistosos, con mansos lagos, elevadas montañas que asombran  por su altitud y belleza de las rocas, muchas con sus picos cubiertos por la nieve y el hielo…Anduvimos largo rato dentro de este edén   cruzando riachuelos y estrechos senderos pavimentados, el sol se asomaba entre el ramaje  de las pirámides verdes del bosque de Alberta.

Faena difícil, subiendo una montaña
El grupo siguió su ruta y yo escogí una senda entre los pinos, me gusta oler un pedacito de la corteza de sus troncos entre mis manos,  manifestación  espiritual  de sentir el bosque como algo sublime, al meterte entre los pinos vas conversando contigo misma, fragancia que se te vuelve  un ramo de flores  perfumadas. Los  pobladore perciben en la cotidianidad, ese olor que  llevan en su piel al igual que el sabor de las aguas cristalinas que nacen en las montañas rocosas verdaderas purificadoras del agua .  Apoyé mis manos sobre  los troncos, acaricié la resina, percibí su inconfundible aroma,  que me trajo gratos  recuerdos de mi infancia. 
 Pino
Sin dudas estas plantas  fueron  creadas   para resistir las bajas temperaturas, la corteza es fuerte, vives la experiencia con solo  aproximarte al tupido bosque mixto, cualquiera se embriaga con el perfume que se respira,  grato olor  que desprenden las coníferas, firmes en suelo húmedo y rodeados de otros árboles frondosos. Fue el Pino con sus  "agujas finas", el que  me pareció más bello, se diferencia significativamente de sus parientes por  sus hojas en forma de saetas.



No pocas veces pasan  muy rápido algunos animales que te traen el susto, ese es su territorio, el bosque les pertenece a ellos, desde tiempos muy antiguos. Proseguimos el recorrido por un sitio  histórico de Alberta, me refiero al Parque de los Cedros (Giant Cedars Boardwalk), situado  en  las Montañas de Columbia. Con mis manos pude tocar  troncos de cedro muy antiguos. La vista se pierde entre el follaje,los cedros gigantes alcanzan una elevada altura, de hasta mas de 40 metros donde. Existe un largo camino que atraviesa este ecosistema, el paseo marítimo(Boardwalk) permite observar tanto los árboles erguidos que luchan cada día por su existencia como los trocos que yacen en el suelo húmedo como vencidos por la fatiga de existencia, duermen  entre helechos y  otras plantas que los cobijan, son centenarios que aún  dejan escapar su olor característico y su madera no está consumida, por el contrario conserva el bello color  del cedro. Estos que les muestro en las fotografías  son algunos de los más antiguos de estas montañas, al pasear  bajo la agradable sombra se pueden mirar accediendo por  escaleras de madera, con peldaños  fáciles de subir.  Los bosques  son una bendición, con nuestros propios ojos podemos  contemplar todo lo bueno que está entre nosotros, que debemos cuidar

Parque de los Cedros Gigantes, Montañas de Columbia

Por otro lado adviertes que hay espacios donde desapareció parte del verde hermoso y predominante en esta geografía, ya que  algunos  bosques  de coníferas  no han podido escapar de las  plagas; se entristece la mirada cuando se ven decenas  de árboles secos,  al tiempo que se alienta el corazón por los  programas que existen allí para combatir el mal  que afecta determinadas zonas.Cuánta historia debajo de las raíces de estos cedros , ecosistema impresionante no solo por la altura de los árboles sino por la alfombra de los helechos y demás plantas que nacen a los pies de los gigantes, un regalo de  vida a  Alberta, Canadá
Hotel en Parque Nacional de Banff

domingo, 18 de agosto de 2013

Heritage Festival Edmonton 2013


 Canadá: Una fotografía de la diversidad cultural

Por Nila Capetillo
Fotos de la autora

El trigésimo octavo Festival de la Herencia, Edmonton 2013 exhibió, como cada año la alegría y el color que lo caracteriza, días espléndidos con cielo despejado y sol fuerte, para compartir en familia y sin alcohol.

Representaciones de comunidades de  más de 80 países vinieron al  Parque Hawrelak ubicado en el mismo centro de Edmonton, capital de Alberta para celebrar durante tres días,  en un ambiente digno de admirar  diversas tradiciones  artísticas y culinarias   en este amplio escenario.
Grupo Musical " Wajjo"

Cocinero iraquí
El bello parque, que desde lejos muestra su césped cual alfombra verde natural,     sirvió para saborear exquisita comida y sugerentes opciones de entretenimiento.  Miles de personas concurrieron al Festival, se dijo que  la cifra de asistentes  aumentó considerablemente en esta 38 edición del Heritage Festival.
La contagiosa música de Puerto Rico, Colombia, Ghana, Irán, India,  y Brasil entre otros espectáculos,  animaban los   pabellones,  diseñados al estilo de cada país,  con sus sabrosos platos  y hermosos espectáculos.    Coreografías muy bien pensadas, artesanía y oficios, preparaciones al estilo iraní, así como los picantes  tamales en hoja de Colombia o el pollo a la parrilla de Iraq,  resultaron el deleite de muchos…También actuaron   grupos musicales, caracterizados por  diversos estilos de danza y toque de tambor, así se matizó la alfombra verde al mediodía y la tarde de esta jornada, en el Hawrelak,  junto a otros reporteros presencié la manera particular de  “Wajjo”, 


nombre que significa “Vamos a danzar”, su repertorio es variado con cantos armónicos que exhortan al público a bailar una danza suave y llena de sentimiento. Gente joven, niños y adultos  se alegraron mucho con  la actuación de Wajjo, algunos osados  subieron al escenario  para hacerse fotos con los músicos y bailar   al son de estos  ritmos de diversas culturas  que conviven en Canadá, entre ellas de Ghana, Trinidad y Tobago y Cuba.  Wajjo, se renueva cada día,  durante años el grupo, que llegó a tener  40 miembros, alcanzó notoriedad en Canadá,  parte de sus miembros por razones de trabajo o de estudio  asumieron otros retos.
A pesar de ello, cada vez que existe un Festival en Edmonton o en otra ciudad,  ex integrantes,  veteranos que permanecen en la agrupación y los nuevos,  siguen dando vida a  Wajjo.  Percusionistas entusiastas que pusieron calor al césped del Parque Hawrelak. Uno de ellos   vino desde muy lejos, del norte frío de Alberta para tocar con Wajjo, muestra de fidelidad  y pasión por la  música y el quehacer  compartido con su otro trabajo, en medio de la paz que nos unió a todos, en  esta Fiesta multitudinaria del verano canadiense..

jueves, 15 de agosto de 2013

Athabasca Falls: “El agua de los dioses”



Por Nila Capetillo
Fotos: Sandy,  María Barton y la autora.

Temprano en la mañana  dejamos atrás la hermosa ciudad de Edmonton, capital de la provincia de Alberta, Canadá. Luego de transitar más de 290 kilómetros paramos en el pueblo de Canmore en Calgary,  al oeste de Alberta, donde comenzamos a observar  las Montañas Rocosas canadienses,  con sus elevadas cumbres ubicadas entre las provincias de Alberta y British Columbia.
Canmore, Calgary, Alberta



                                                                                 
Canmore,Alberta
A simple vista se distingue el agua que brota y desciende de las montañas en chorros aparentemente angostos, un hecho admirable que se repite en la cordillera, al transitar  decenas  de kilómetros por la Carretera Transcanadiense
(Trans-Canada Highway) cuya ruta principal cubre más de siete mil ochocientos veinte kilómetros, se considera la tercera autopista  nacional más larga del mundo.

Vamos al  Parque Nacional de Jasper, provincia de Alberta,  donde se encuentra, entre otras bellezas, el   paisaje natural Athabasca Falls, situado en  las Montañas Rocosas de Canadá. Atrás quedaron al suroeste el pintoresco pueblo de Canmore y el Parque Nacional de Banff, para continuar  viaje por la Autopista Nacional,  497 kilómetros que ahora nos separan de la ciudad de Kamloops en la provincia British Columbia, tomamos  descanso, para proseguir la distancia de   447  kilómetros más hasta llegara   la localidad de Jasper donde está  Athabasca. Falls.
Localidad de Jasper
Athabasca Falls, se localiza en el Parque Nacional de Jasper. In situ el alma se pierde  en los por qué y los cómo de tan asombrosa naturaleza. El  agua  en su  recorrido cuesta abajo   formó el  largo Río Athabasca, nombre dado por los originarios de estas tierras. Al pasar  el agua por  un  pronunciado desnivel del terreno en la localidad de Jasper, es impactante  contemplar el espectáculo que nos brinda la Cascada del Athabasca. 
Athabasca Falls, Parque Nacional de Jasper, Alberta, Canadá











El potente chorro se encrespa hermosamente, luego   cae con fuerte ruido   en lo  profundo, el agua sigue  su curso por el sendero estrecho, hasta reorganizarse,  metros después  alcanza la amplitud que delinean   las márgenes del río, que  nos entrega  una de las más bellas fotografías de la  anchura de su cause  y color. De esta forma el Athabasca  muestra su victoria cotidiana, son  cientos de  años de batallas, tocando su sinfonía minuto a  minuto,  un misterio que no te permite olvidar el sonido  ni la imagen que tienes frente a ti, la catarata del Athabasca es un gran  tesoro. A más de mil quinientos metros  de altitud nace el  caudaloso Río Athabasca, que brota desde  el Campo de Hielo Columbia (Columbia Icefield), glaciar compartido entre  las provincia de Alberta y British Columbia, Canadá.

Los caminos que rodean la cascada son seguros,   permiten hacer sin peligro  las fotografías desde varios ángulos de esta maravilla, cuyas rocas han sido  cinceladas por el agua y el hielo,  como  si la hubieran esculpido  manos divinas hace miles de años. 
Athabasca Falls, Parque Nacional de Jasper, Alberta, Canadá
                         
Asimismo, llama la atención la senda vecina al Athabasca, un túnel   estrecho   de lo que  fuera  un río ancestral,  las rocas al descubierto cuentan parte de esta realidad que nadie quiere perderse, son cincuenta y nueve escalones    que se deben descender para andar  por el camino  que durante  siglos  sirvió de vía  a las  cristalinas aguas, que con el paso del tiempo abandonaron este  sitio  espectacular.

 Después de  dejar atrás las fallas y completar los casi 60 peldaños,   se  accede a un tramo  de la margen izquierda  del Río  Athabasca y a los bosques de coníferas que lo abrazan, una zona   muy concurrida en el verano y escenario natural  que también  disfrutan los osos, que vienen aquí porque es un lugar tranquilo, según reza un cartel  que aparece en este lugar. No olvidaré  a  aquel joven pensativo, que  con su niña  sobre su espalda, protegida con  completa seguridad, miraba fijamente  la caída del río,  lo escuche cuando  dijo: _“¡Que poder¡ ¡ mira el agua de los dioses¡”.

                                                                                       
"el agua de los dioses"...huecos que demoraron miles de años en formarse
Se dice sencillo, pero  cuesta trabajo  despedirse de este lugar. Cuando se mira  hacia abajo, el corazón arde al   presenciar uno de los espectáculos más bellos de la Creación,  no  tanto  por la altura sino por el poderoso chorro  de agua, que se observa una y otra vez, sin provocar cansancio a nuestros  ojos, por el contrario, en unos minutos  vienen a la mente diversas interrogantes e imágenes que permanecen en la mente. 
Río Athabasca, a pocos metros de su Cascada

El joven se ha  adelantado unos pasos, se detiene nuevamente a contemplar  los huecos profundos, habla otra vez con voz audible: “_ ¡que poder¡  es increíble, durante 365 días, sin que se pare ni se agote el agua”, dice satisfecho, para continuar su andar .
Senda de rios muy  antiguos, camino a los 59 escalones para encontrarse 
con la margen izquierda del  Athabasca




Nos adentramos  este  sendero que exhibe  las huellas dejadas por un río antiguo, que forma parte del programa de visita a este sitio patrimonial.

Convergencia de los ríos Miette y Athabasca, Parque Nacional de Jasper
Al  alejarnos  de la Cascada vimos a  un  intrépido grupo de hombres, mujeres y niños  junto al guía, casi listos para  hacer  rafting, aventura de valientes que quieren navegar y salpicarse de cerca  con el agua  cristalina  del Athabasca,  que luego de dejar atrás su  caída fortísima sobre las rocas, se da un ligero  descanso  y  va  transitando por su curso natural hasta alcanzar   mil 231 kilómetros de longitud y  desembocar  en el Lago de su mismo nombre.Experiencia para recordar a Canadá, nación bendecida,  tierra a la que llaman  “país de los grandes lagos”. Y como dijera aquel joven: “.... el agua de los dioses”.