domingo, 20 de mayo de 2012

Walter Abt y Munich Guitars estrenan en Cuba “Concerto del Benaco” SEÑORA PROTAGONISTA LA GUITARRA

La Gala Inaugural de la Feria Internacional Cubadisco  2012 tuvo lugar este domingo 20 de mayo en la Sala Covarrubias del Teatro Nacional, con la presencia de músicos de Cuba y Alemania.  En  esta Sala se estrenó  la obra “Concerto  del Benaco”   del  compositor y guitarrista Walter Abt de Alemania. El maestro Abt condujo la Orquesta Sinfónica Nacional de Cuba. El solista invitado fue Jonathan Goldberg, artista revelación de Alemania. 

Momentos  de la gran escena en “La Isla de las mil cuerdas” nombre   que se le ha dado a esta edición 16 de CUBADISCO, dedicada al maestro Leo Brouwer.
En la apertura el Presidente del Comité organizador de CUBADISCO, Ciro Benemelis destacó la labor del maestro Leo Brouwer  por su entrega al estudio  y difusión de la obra de  músicos cubanos así como la celebración años atrás de los concursos de guitarra que organizó.
 
La orquesta Sonatas Habaneras,  que dirige el maestro Jesús Ortega mostró la excelencia que ha llevado a sus músicos a importantes escenarios de Cuba y de otros países. Jesús Ortega recibió el Premio de Honor de Cubadisco por sus aportes excepcionales a la cultura.  Ortega dijo: “personalmente hay que agradecer  las enseñanzas del  desaparecido maestro Isaac Nicola, a las decenas de profesores  que en el país se preocupan por mantener viva la guitarra y a los estudiantes del instrumento”,
 
La Gala inaugural de Cubadisco contó también con la participación del “Ensamble de Guitarras Vocal Clave de sol”, Proyecto  Comunitario del municipio capitalino de La Lisa,  que dirige la maestra Yamilé García.
Seguidamente se presentó Walter Abt y la Orquesta de Baviera Munich Guitars, de Alemania,  con obras de Paco de Lucia,   del propio director Abt y el regalo  de las notas musicales del  “Chan Chan” de Compay Segundo, interpretadas por estos virtuosos músicos alemanes laureados en diferentes concursos. El maestro Abt agradeció la invitación que le hicieron a Cubadisco para dirigir  la orquesta Sinfónica nacional de Cuba que dijo quiere mucho.  Varias presentaciones en diferentes escenarios cubanos le espera a Munich Guitars, bienvenidos a nuestras salas de conciertos.
 
El sonido de la guitarra no se apagará, son muchos los que amamos  este instrumento complejo y  del que salen las más hermosas melodías desde hace mucho tiempo. Cuidemos a la guitarra que tanto ha inspirado a trovadores y poetas.
 
Nila Capetillo Casanova

sábado, 19 de mayo de 2012

Un ramillete de melodías nace del piano de Lydie Solomón Cuba la Isla de la Música



La joven artista francesa Lydie Solomón,  tuvo dos actuaciones  para recordar  en la capital de Cuba. Nos dejó en esta su primera visita a  La Habana los colores y la fuerza nacidos de sus manos al tocar un  amplio repertorio de la más exquisita selección, que incluyó música cubana.

En la Isla de la Música, Lydie  recibió en sus presentaciones prolongados aplausos,  fue merecedora de los elogios del público, porque no sólo es tocar con excelente técnica sino que además se necesita entregar el alma para descubrir  en el oído espiritual lo que el compositor  experimentó al percibir los sonidos en lo más profundo de su interior. Pienso que   Lydie le pone el alma tanto en lo que nace de ella como en las obras de otros compositores; sus gestos denotan infinita  pasión  que cautivan al público presente en la sala.

En esta oportunidad escuchamos ‘La puerta del vino’  de  Claude Debussy, ‘Fandango’ de Padre Alberto Soler y  Doménico Scarlatti, ‘India’ de José Asunción  Flores y del cubano Ernesto Lecuana ‘Córdova-Gitanerías-Malagueña Y
‘ En  Tres por cuatro’  Cuentan la historia de sus actuaciones las Salas de Conciertos del Oratorio San Felipe Neri y del Teatro Lírico Nacional de Cuba, cuyos pianos se rindieron a las prodigiosas manos de Lydie Solomón. Asombra  el absoluto dominio de su poderosa técnica en obras  de su autoría y de compositores  clásicos y contemporáneos. Lydie  viste de hermosura cada una de las ejecuciones, algunas  de difícil ejecución.

Se distingue en  la concertino Lydie Solomón su estilo propio, mirada que habla por si sola de su dedicación por largos años a este instrumento, el encanto de saber amar la música de períodos distantes y contemporáneos, Su fina gestualidad, alegre sonrisa  y al habla con perfecto español,  la convierten en una comunicadora idónea en Hispanoamérica.

El programa  escogido por la artista recorrió desde el barroco hasta  los contemporáneos. En Lydie todo fluye de manera muy natural, nada sobreactuado, su sencillez y excepcional talento que le otorgó  el Creador, se entremezclan con la sabiduría en los cambios que llevan las sensaciones entre las obras de uno y otro compositor, iluminada también por las de su autoría.

Reconocida con importantes premios dentro y fuera de Francia esta joven del arte francés comenzó a tocar el piano a la edad de dos años. , a los 11 años ganó varios premios nacionales, entre ellos el Gran Premio de Honor en el Concurso de Radio Francia. Con una sólida formación musical y una carrera madura esta joven es una de las  virtuosas que ha sabido colocar el talento de la mujer en un lugar elevado, especial, todo vale los triunfos, las invitaciones importantes para grabar junto a otros artistas. Pero lo más valioso en Lydie Solomón es su humildad, que la coloca por encima de cualquier otra cualidad. Así la retraté yo con mi  mirada de periodista. Dios da dones incomparablemente  hermosos a cada persona. En sus declaraciones a esta reportera expresó: “No conocía la música de Cuba y cuando la escuché  me llenó el corazón”. Como un ramillete de rosas  impregnadas de música resultó su corta pero fructífera visita a La Habana. Aquí interpretó  una selección de composiciones de su más reciente producción  “El Dorado”  así como  varios temas de autores cubanos. 


Casi  lista para abandonar la sala irrumpieron tres jóvenes  con vestiduras  salpicadas de pintura, rostros sonrientes, en los que advertí que se disculpaban. A mi pregunta a Lydie de quienes eran, me contestó que están en el Hotel Park View   donde ella se hospeda en La Habana, yo le sugerí que les tocara  un fragmento de  “En  Tres por Cuatro” de Lecuona pieza con la que ella había finalizado su concierto. Lydie, una persona amable, positiva `por demás, inmediatamente se sentó al piano y les tocó a los carismáticos jóvenes.  un fragmento de la composición de Ernesto Lecuona Ellos felices le agradecieron.

¡Que hermoso gesto! porque estos tres artistas: JR, Parlá y Rey que entraron tarde al concierto de Lydie en el   Teatro Lírico Nacional de Cuba, habían terminado  de trabajar casi al anochecer ,entregando también su buen arte con el proyecto internacional  ‘Los surcos de la ciudad’, que  trajeron a La Habana, donde se celebra hasta el 11 de junio la Oncena Bienal, que reúne  a  decenas de artistas de la plástica de las más disímiles tendencias, estilos, jóvenes y viejos creadores, que han convertido a la capital de Cuba en una gigante galería.

Sí, La Habana es  una  ciudad con balcón al mar azul y cielo despejado. Estamos en el mes de mayo, tiempo hermoso en esta Isla, que le da las gracias a todos los artistas de las diversas manifestaciones que nos han regalado  su quehacer. El año próximo, el 2013, nos volveremos  a encontrar con el piano de  Lydie  Solomón, quien ha prometido entregarnos para esa fecha otro sonoro  ramillete de rosas.


Nila Capetillo Casanova

viernes, 11 de mayo de 2012

J.R y José Parlá visten paredes de la ciudad de La Habana



                                  Calle San Miguel entre Aramburu y Soledad.
                                  Fotos: Nila Capetillo                                 
                                                       

Dijo el Sabio en los  proverbios: ‘La gloria de los jóvenes es su fuerza, Y la hermosura de los ancianos es su vejez’. Sugerente arte urbano por las calles de La Habana en la XI Bienal

Transcurren las jornadas intensas de la Oncena Bienal de La Habana que se extenderán hasta el próximo mes de junio. Tuve la bendición de encontrarme con  ‘Los surcos de la Ciudad’,  proyecto original del notable fotógrafo francés  J.R. quien  por primera vez trabaja  junto al reconocido pintor  José Parlá,  de Estados Unidos.  Estos dos artistas  realizaron,  por estos días,  muy cálidos en el Caribe, más de 20 murales diseminados por las calles de la capital cubana. El trabajo de Parlá se inserta en la textura, la historia del muro, y en ese contexto el artista  despliega su imaginación sobre la pared,  mientras J.R. coloca la foto de una persona, siempre anciana. Ellos consideraron que  Cuba era propicia por las grietas en las paredes antiguas, una condición importante para hacer este tipo de  trabajo. Me explican que se utiliza pintura,  papel y goma resistentes para proteger la obra  del viento, el sol y la lluvia, por varios años. 

A J.R. le encanta hacer fotografías  de las personas mayores, sobre todo mujeres heroínas de la sociedad. Dice este  profesional del lente que  ‘no son artistas famosos, ni políticos, ni escritores, ni gente que conozcamos, hacemos las fotos y las entrevistas al azar, con gente sencilla, de pueblo’, con  selección previa de los muros  donde se van a realizar las obras y coordinar con los futuros entrevistados. J.R. invitó a José  Parlá ‘porque considera que su trabajo  en Los surcos de la ciudad que ha hecho en otros países  se parece a las paredes de La Habana’.  Esos surcos te hablan de una historia que debe descifrar,  captada a través de gestos rítmicos de los entrevistados, considera el artista estadounidense: ‘Las paredes son utilizadas como el espejo sicológico de la ciudad, lo que voy  escribiendo con mi caligrafía, las historias responden a signos que  acompañan las fotografías de J.R. 

Fotografías  que reflejan las arrugas y  gestualidad captadas mientras los artistas conversan con los ancianos…Este mural muestra  a un hombre muy pensativo mirando al cielo, que representa la poesía de la persona con el muro’ Este   mural está  ubicado en la Calle San Miguel, entre Aramburu y Soledad, en la barriada de Cayo Hueso, Centro Habana’. Por primera vez J.R. trabaja con José Parlá  en nuestro país, ellos dedican estos murales urbanos al pueblo de Cuba. El famoso  proyecto de ‘Los surcos  de la ciudad’ se realizó en Cartagena,  España, Shanjai, China y en Los Ángeles Estados Unidos. Una oportunidad digna de admirar, que  llama la atención de los que transitan por las calles habaneras donde han dejado su impronta estos dos hombres de elevada sensibilidad  artística,  excelente idea de combinar sus acciones. La estética de sus obras y sus signos están en función de  todos los ciudadanos. 

Las huellas de su arte  se pueden ver también por la intercepción de Sitio y División, Padre Varela y Carmen. Jesús Peregrino y Belascoaín, G y 17 en el Vedado entre otras calles, que exhiben   más de una veintena de murales  de J.R. y Parlá. Un arte del que podemos decir no se olvida,  emociones que despiertan nuestro interés por la fuerza de las  imágenes presentes que se extiendes en las altos muros. Son trabajos que  estimulan la  reflexión sobre los trazos de José Parlá  y las instantáneas de  J.R. invitados a la Oncena Bienal de La Habana. 

Un acercamiento a la pintura mural contemporánea mientras caminamos por la  parte antigua de la ciudad. Agradecimientos a nuestros artistas y  a todos los  creadores que han venido desde otras tierras  a entregarnos  la riqueza de su trabajo,  con exposiciones personales, muestras  colectivas, acciones plásticas al aire libre.  Prácticas novedosas actuales que se pueden observar en diversos espacios arquitectónicos y  físicos. Nuevamente los artistas tienen la oportunidad de desplegar sus ideas en amplios espacios, mostrar sus estilos, no sólo en el centro de la ciudad sino también en municipios de la periferia. 

Espacio público que se aprovecha cada vez más  en Cuba. Imágenes que quedarán  ahí por varios años, y que la gente del barrio las incorpora a su vida cotidiana. Sin  necesidad de invitación porque  nuestros propios pasos al andar por las calles y plazas  habaneras  nos llevan a  establecer un diálogo permanente con  esos murales,  para que nuestros ojos observen  el arte contemporáneo y disfrutar  de un paisaje urbano  inspirador como este de ‘ Los surcos de la ciudad’ proyecto que centra  su mirada fotográfica en la imagen de las personas de avanzada edad porque ‘la gloria de los jóvenes es su fuerza, Y la hermosura de los ancianos es su vejez’.

Nila Capetillo Casanova