viernes, 30 de diciembre de 2011

Sonreir siempre, más en la Navidad regalo espiritual de mucho valor

He despertado como es hábito mirando al cielo aún sin salir el sol...me dije gracias Señor porque puedo respirar, mirar la belleza  del cielo entre nubes grises y blancas formando un abanico multicolor al juntarse con  el color naranja del sol que pronto va a salir a nuestra vista y  me estremece la incomparable  sonrisa interior por la Navidad y por todos los días de mi vida, los años de mi familia, mis hijos y mis nietas adorables, regalo de espíritu  que vale más que todo  el oro y la plata del mundo. Me doy un chance, aparto toda tristeza de mi alma, porque siempre habrá tristezas dentro de nosotros, cada día tiene su propio afán...Y me voy lejos en la oración,  pido por la paz de todos, por el alimento para los niños pobres, por las familias sin vivienda, por el amor entre todos...Se me pierde el corazón cuando sé del mucho dolor ajeno, de un amigo, de un país, mientras el alma se recubre de fe porque Dios está en el control de todo.
Feliz Navidad y próspero año 2012.

Nila Capetillo